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Tomate un descanso y refréscate con este café “Cold Brew”

Café Cold Brew

Llega el verano y con el llega la hora de cambiar la chaqueta por el bañador, las botas por las sandalias y el café hirviendo por algo más refrescante.

Aunque la inmensa mayoría crea que el café solo se puede hacer con agua caliente lo cierto es que también se puede infusionar en frío. Este método, que en inglés se denomina “Cold Brew” (infusión fría), requiere de un mayor tiempo de preparación, entre 14 y 24 horas, pero a cambio ofrece un café totalmente distinto.

Este no es un café que hayamos hecho en caliente y después hayamos guardado en la nevera para enfriarlo, es más no se usa agua caliente en ninguna parte del proceso. Esto hace que la extracción del sabor del café sea más lenta lo que hace que resulte menos amargo y contenga menos cafeína.

Hacer este tipo de café también resulta especialmente barato si tenemos en cuenta que no hace falta ningún tipo de máquina y además puede durar hasta dos semanas en la nevera. Sin embargo, al no usar agua caliente para acelerar el proceso, la “mezcla” necesita entre 14 y 24 horas para estar lista.

Todo lo que necesitas

Café Cold Brew

El agua y el café son los elementos fundamentales. La primera mejor si es de botella y el segundo tiene que tener un molido medio.

La lista de material e ingredientes que necesitas para hacer un café de infusión fría o “Cold Brew Coffe” es muy corta:

  • Café. A poder ser recién tostado (no muy fuerte) y molido (de textura media).
  • Agua. Salvo que el agua de tu grifo sea muy limpia lo recomendable es usar agua embotellada para no alterar el sabor.
  • Una cafetera francesa o de émbolo. Si no tienes ninguna puedes comprar una de la marca Bodum por menos de 20€.
  • También puedes usar un recipiente como una jarra medidora junto con un colador y un filtro. El proceso es más aparatoso pero el resultado es el mismo.

Cómo prepararlo

Café Cold Brew

La proporción recomendada es usar 1 parte de café y 3 de agua, aunque se puede variar según la intensidad que queramos.

Una vez tenemos todos los ingredientes y material listo la preparación es de lo más sencilla:

  • Preparamos el café y el agua. La proporción que recomendamos es de 1 parte de café 3 de agua, por lo que sí nuestro recipiente es de 1 litro necesitamos 250 gr de café y 750 ml de agua. Como he dicho antes, puede aguantar hasta dos semanas en la nevera por lo que no tengáis miedo de hacer una gran cantidad de una vez.
  • Echamos un poco de agua en el recipiente o la cafetera y después vertemos el café.
  • Después llenamos el recipiente o la cafetera con el resto del agua y lo cubrimos. Si estamos usando la cafetera francesa podemos usar la misma tapa siempre y cuando no bajemos el émbolo. Si estamos usando un recipiente sin tapa podemos usar un trapo de cocina.
Truco: A la hora de hacer la infusión en frío podemos añadir canela, vainilla, fresas, limón o naranja para dar un toque de sabor distinto a nuestro café “Cold Brew”.
  • Dejamos reposar la mezcla entre 14 y 24 horas en la nevera. Cuanto más tiempo esperemos más sabor tendrá.
Café Cold Brew

Si usamos una jarra lo ideal es filtrar el café dos veces: una con un colador y otra con un filtro de café.

  • Una vez haya reposado es hora de filtrar la mezcla. Si hemos usado la cafetera francesa simplemente tenemos que bajar el émbolo con cuidado para empujar los posos del café hacia el fondo. Si por el contrario hemos usado un recipiente normal tenemos que pasar la mezcla primero por el colador, para quitar el café molido, y después por el filtro (si lo humedecemos en agua antes de echar el café evitaremos que el filtro se quede con una importante porción) para eliminar los posos que queden en él.
  • Sin importar el recipiente que hayamos usado, guardamos el café “Cold Brew” en una jarra con cierre o una botella para que se conserve lo mejor posible.

Cómo servirlo

Café Cold Brew

Con un poco de hielo, café “Cold Brew” y leche preparamos un refresco ganador.

Estamos en verano, por lo que la mejor forma de servir nuestro café “Cold Brew” es en una copa con algo de hielo. Si no os gusta que el hielo os “agüe” el café podéis hacer unos cuantos cubitos con la propia mezcla. Como es menos amargo que el café tradicional no necesitamos echarle azúcar y si nos resulta demasiado fuerte siempre podemos “rebajarlo” con un poco de leche o añadiendo agua.

Aunque este particular café se prepare en frío también se puede servir caliente, de hecho funciona muy bien en un Latte.