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Así es la vida cuando conduces un coche eléctrico

La experiencia de tener un coche eléctrico Renault ZOE

Así es la experiencia de tener un coche eléctrico durante dos semanas. Spoiler: Es mucho mejor de lo que te esperas.

Por circunstancias del destino (alias “se me ha roto el coche y lo he tenido que llevar al taller”) he acabado conduciendo un Renault ZOE durante dos semanas y, como veis, no he podido resistirme a escribir sobre la experiencia de tener un coche eléctrico.

En mis dos años de carnet he tenido la suerte de conducir todo tipo de coches, desde los ridículamente pequeños a los ridículamente grandes, pero hasta ahora nunca me había puesto a los mandos de un eléctrico (y tenía muchas ganas de hacerlo).

Últimamente, por culpa de las restricciones y la contaminación, no paro de leer sobre ellos y no hago más que preguntarme ¿realmente estamos listos para el coche eléctrico? Los eléctricos llevan años pareciendo el vehículo del futuro pero, ¿son ya del presente?

El pánico a quedarse sin batería

La experiencia de tener un coche eléctrico Renault ZOE

La primera vez que montas es imposible no obsesionarse con el porcentaje de batería restante. Foto por Asier G. Morato.

No sé por qué, pero todo el mundo al que le he hablado del Renault ZOE me ha mostrado la misma preocupación: quedarse tirados por culpa de una batería agotada. Supongo que será culpa de las terribles experiencias con las batería del móvil, pero mucha gente tiene la (errónea) sensación de que un coche eléctrico apenas puede recorrer unos pocos kilómetros antes de tener que enchufarlo en alguna esquina.

Puede que el rango de autonomía de los primeros vehículos a pilas fuese bastante limitado, pero las baterías del ZOE que he estado conduciendo estas dos semanas pueden recorrer 400 kilómetros entre carga y carga. Puede que no sea suficiente para recorrer España, pero es más que suficiente para moverse por ciudad (que es para lo que ha sido diseñado).

Al igual que tu móvil, los eléctricos como el Renault ZOE tienen un modo ahorro de energía (ECO) en el que reducen las prestaciones para aumentar la autonomía.

De echo, una carga del ZOE dura 100 km menos que un deposito de mi Peugeot 207 y cuesta una décima parte, 4€ frente a 40€. O lo que es lo mismo. No hace falta que cargues con un generador eléctrico y un bidón de gasolina en el maletero.

Eso si, no tengas prisa para cargar. En un poste de carga rápida el coche necesita una hora y media para llenar el deposito. Con la carga semirápida se va hasta las 3 horas y si lo conectas a un enchufe normal se va hasta las 20 horas.

Si sólo dispones del último, la experiencia de tener un coche eléctrico puede ser bastante desesperante, por suerte te instalan un poste de carga rápida donde quieras cuando te compras un ZOE.

¿Quién dijo que los eléctricos eran aburridos?

La experiencia de tener un coche eléctrico Renault ZOE

Foto por Asier G. Morato.

Si eres de los que todavía piensa que los coches eléctricos tienen el reprís de un carrito de Golf, no puedes estar más equivocado. A diferencia de los motores de combustión, los eléctricos disponen de toda su potencia incluso cuando están parados. Que la utilice o no depende de lo mucho que aprietes el pedal.

Si pisas a fondo el acelerador del Renault ZOE (o cualquier eléctrico) no sólo vas a dejar tirados a la mayoría de coches que se pongan a tu lado. Eso por no mencionar la forma en la que acelera, que se parece más a la de una montaña rusa que a la de un coche. Y por si fuera poco, el sonido de nave espacial que hace el motor no hace más que sumarle espectacularidad al asunto. Sin duda mi parte favorita de la experiencia de tener un coche eléctrico.

El silencio

La experiencia de tener un coche eléctrico Renault ZOE

Foto por Asier G. Morato.

Aunque no es tan espectacular como la aceleración, lo que más me ha llamado la atención de conducir un coche eléctrico es el ruido o, mejor dicho, la ausencia de él. No sé las veces que me habré bajado del coche sin apagar el motor por que pensaba que ya lo estaba. Y lo mismo me pasaría al arrancar de no ser por el jingle que suena cuando giras la llave.

De hecho, los único que se escucha cuando conduces son el sutil sonido (no llegan a ruido) del motor acelerando y del regenerador de energía. Algo de lo que es difícil darse cuenta salvo que lleves la radio apagada.

Diría que el sigilo del coche eléctrico son todo ventajas de no ser por el cuidado que hay que tener con los peatones que cruzan la carretera sin mirar por que no escuchan a nadie acercarse.

Los vehículos eléctricos son el presente

La experiencia de tener un coche eléctrico Renault ZOE

Aunque todavía no hay tantos puntos de carga como gasolineras, no hay duda de que los coches eléctricos son el presente. Foto por Asier G. Morato.

Llevamos años escuchando que el coche eléctrico es el futuro pero, tras la experiencia de tener un coche eléctrico durante dos semanas, y viendo los avances que están haciendo todas las marcas, diría que es el “presente para una inmensa mayoría de conductores.

Si no sales de ciudad (o tienes un coche grande para los viajes largos), el rango, tamaño y ventajas extra (aparcar en el centro incluso con alerta por contaminación, por ejemplo) que ofrece un coche eléctrico hacen que sea una alternativa incluso con la falta de puntos de recarga públicos. Y eso hablando de la gama a la que pertenece el ZOE, puesto que si nos vamos al segmento de Tesla el cambio es mucho más sencillo.

Ya sólo queda que en vez de estar en coches cobaya (como el ZOE) los motores eléctricos sean una opción como cualquier otra dentro de la gama habitual (Clio, Megane, Scenic… en el caso de Renault).

Eso y que Tesla me deje probar su Model 3.

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