Caprichos, De temporada

Olvídate del coche, la bici es la mejor forma de moverse por ciudad

Déjate de excusas, pon tu vieja bici a punto y empieza a moverte por la ciudad con ella. Nos lo acabarás agradeciendo.

Es un hecho. Cada vez son más las ciudades que dejan a un lado a los coches y apuestan por la bicicleta como el medio de transporte urbano del futuro. Y no me extraña, entre la contaminación, los atascos y que la oferta de aparcamientos no puede igualar la demanda muchas ciudades acaban saturadas.

Las medidas para disuadir el uso del coche, como las supermanzanas (donde se restringe el acceso a vehículos además de la velocidad) de Vitoria o Barcelona, no suelen ser muy populares entre los conductores pero lo cierto es que mejoran la vida urbana. Planes que fomentan el uso de bicicletas creando nuevas vías ciclistas, añadiendo aparcamientos e incluso implantando servicios de alquiler como BiciMAD (Madrid) o Bicing (Barcelona).

Aunque si todavía eres de los que tiene alguna excusa para seguir cogiendo el coche, aquí tienes cuatro motivos para empezar a moverte en dos ruedas.

Durante todo octubre en El Imperdible vamos a dedicar nuestra primera sección De temporada al uso de la bicicleta en la ciudad. Empezando por los pros y siguiendo con consejos, ese milagro llamado bici plegable y un buen puñado de accesorios para completar tu kit de ciclisto.

1. Lo más seguro es que tardes menos

A diferencia de los coches y el transporte público las bicis te pueden llevar directamente hasta la puerta. Foto por Asier G. Morato.

A diferencia de los coches y el transporte público las bicis te pueden llevar directamente hasta la puerta. Foto por Asier G. Morato.

Puede parecer mentira, pero en unas calles saturadas de atascos la velocidad de los coches poco tiene que hacer ante la agilidad de las bicicletas. Las rutas se acortan al no tener que limitarse a las carreteras y no tienes que dar ni una sola vuelta para aparcar. Es más, lo más seguro es que puedas candar la bici en la misma puerta.

Si vives en las afueras, puedes juntar un trayecto en metro o cercanías con una bici plegable en una combinación ganadora. Te acercas al centro sin esfuerzo y una vez allí puedes moverte a toda velocidad sin depender de nadie. Ten en cuenta que ir a pie es tres veces más lento que ir en bici, así que por cada 15 minutos de paseo puedes sacar 10 para tomarte un café.

2. Te vas a poner en forma

Aunque no sean una etapa del Tour, cada desplazamiento en bici va sumando. Foto por Asier G. Morato.

Aunque no sean una etapa del Tour, cada desplazamiento en bici va sumando. Foto por Asier G. Morato.

Según muchos estudios científicos, el sedentarismo es una de las principales causas de mortalidad en los países desarrollados. Lo cierto es que no resulta nada fácil encontrar el momento de moverse: la mayoría de trabajos implican pasarse el día sentado y una vez llegas a casa lo único que suele apetecer es tumbarse en el sofá.

De ahí que moverse en bici sea tan beneficioso. Por muy cortos que sean los desplazamientos, cada uno de ellos es la oportunidad perfecta para hacer algo de ejercicio. Por muy pequeños que sean, todo acaba sumando.

Prueba un par de semanas y verás lo bien que te encuentras.

Tranquilo, si llevas la ropa y el ritmo adecuado no tienes por que llegar sudado. Si no, siempre puedes llevar una camiseta de recambio en la mochila.

3. Vas a ahorrar dinero

Haz cuentas, lo más seguro es que en un un par de meses puedas amortizar el coste de una bicicleta. A partir de ahi todo es ahorro. Foto por Asier G. Morato.

Haz cuentas, lo más seguro es que en un un par de meses puedas amortizar el coste de una bicicleta. A partir de ahi todo es ahorro. Foto por Asier G. Morato.

Saca la calculadora y empieza a sumar: coche, seguro, parking, gasolina, mantenimiento, reparaciones… Tener coche y usarlo a diario para ir a trabajar/estudiar requiere una gran inversión que pocas veces se puede justificar. Especialmente si tienes en cuenta que con los gastos de un solo mes puedes comprarte la bicicleta más básica del mercado. Incluso aunque compres una bicicleta más cara la puedes amortizar en un par de meses. A partir de ahí todo es ahorro.

Lo mismo ocurre con el transporte público. Mientras que el abono mensual y los viajes son un gasto recurrente, la bicicleta es un gasto único. De ahí que a la larga se ahorre.

4. Y tendrás algo de conciencia ecológica

En aparcamientos como este de Gante (Bruselas) se pueden aparcar hasta 15 bicicletas en el espacio que ocuparía un solo coche.

En aparcamientos como este de Gante (Bruselas) se pueden aparcar hasta 15 bicicletas en el espacio que ocuparía un solo coche. Foto por Asier G. Morato.

Puede que tengas alma hippie o no, pero es innegable que una bicicleta contamina mucho menos que cualquier otro tipo de transporte (público o privado). No es sólo cuestión de no utilizar combustibles fósiles, si no que resulta más ecológica en todas las etapas de su vida: los materiales son altamente reciclables (aluminio y caucho) y su fabricación/distribución requiere menos recursos. O lo que es lo mismo, le harás un favor al planeta al no emitir CO2 al mismo tiempo que la bici te hace el favor de quemar los dichosos michelines.

¿A qué esperas para empezar a moverte en bici por la ciudad?