Gastronomía

Un cóctel para despedir el 2016

Es el momento de brindar por todas las cosas buenas que nos han pasado.

No se vosotros, pero en mi familia todas las nocheviejas se suele brindar con una copa de champán en la que algunos miembros meten un anillo de oro. Una tradición que quizás sea el momento de actualizar. Y no se me ocurre mejor sustituto que el French 75, un cóctel emblemático que tuvo sus orígenes en la Primera Guerra Mundial.

Según cuenta la historia, el famoso piloto Raoul Lufbery decidió añadir algo de ginebra a una de sus bebidas favoritas, el champagne. El resultado era tan potente pronto se ganó el apodo de French 75, el cañón más potente de la artillería francesa en la época.

Con el paso del tiempo se convirtió en el cóctel estrella de bares tan emblemáticos como el Harry’s New York Bar y el preferido de artistas de la generación perdida como Ernest Hemingway. Aunque, para entonces, la receta se había refinado.

Bien agitado

Para preparar una buena copa de French 75 lo primero que tenemos que hacer es verter 1/2 parte de ginebra, 1 de zumo de limón y 1 de almíbar ligero (alias “simple syrup”) en una coctelera y llenarla hasta arriba de hielo. A continuación la cerramos y agitamos con fuerza durante unos 20 segundos.

Para preparar el almíbar ligero o simple syrup echamos un vaso de agua y otro de azúcar en una olla y lo cocinamos al límite del punto de ebullición durante 10 minutos mientras lo removemos.

Después, vertemos la mezcla en una copa de champán (llenando entre 1/3 y 1/2) y llenamos el resto con espumoso. Para terminar se añade un twist de corteza de limón en la copa y removemos ligeramente.

Ahora ya sólo te queda brindar por el 2017 con un French 75 mientras cuentas su historia al resto de tu familia.

¡Feliz año nuevo!