Gastronomía

El vermut ha vuelto

Vermut

Parecía que esta bebida de los domingos después de misa se había quedado como una costumbre de gente mayor. ¿Quién nos iba a decir que seguiría siendo relevante cuando los jóvenes de hoy en día sólo se van de pintxopote, beben ginebra premium o simplemente se van de cañas? Sin embargo, aquí estamos.

El vermut ha vuelto. No precisamente en forma de chapa, pero si con aires cambiados. Con la serenidad del veterano y la fuerza del benjamín. Con ganas de competirle al Brunch el horario de máxima audiencia en el que se han convertido la hora del tentempié.

Aprende a preparar un vermut imperdible

Vermut

1/5 de ginebra, 2/5 de zumo de naranja natural y 2/5 de vermut.La proporción perfecta para una bebida imperdible.

Ya no basta con abrir la botella y servir en un vaso con hielo, una rodaja de naranja y una aceituna. Hay que ofrecer sabores nuevos y distintos que puedan apelar a todos los públicos. Vermuts como este que te vamos a enseñar a preparar:

  1. Echamos un hielo en un vaso y lo llenamos con las siguientes proporciones: 1/5 de ginebra, 2/5 de zumo de naranja natural y 2/5 de vermut rojo.
  2. Después le damos un giro con una cuchara y le añadimos la habitual rodaja de naranja en el borde del vaso y unas aceitunas de cortesía en el interior.
Consejo: Compra unas buenas naranjas y haz zumo con ellas, su sabor no se puede equiparar a ningún zumo exprimido que puedas comprar y además puedes usar la corteza para decorar el vaso.

Dale una buena compañía

Vermut

Mejillones, “gildas” y berberechos son los invitados de honor de cualquier vermut que se precie.

Como no es lo mismo un vermut que el vermut, la experiencia no es la misma si no lo acompañamos de algo de picar. En este caso las opciones son de lo más variadas, aunque todas ellas de lo más tradicionales.

Como las “gildas”, un aperitivo que se prepara clavando en un palillo anchoa, aceituna, guindilla y pepinillo. También podemos abrir unas cuantas latas de berberechos, mejillones o anchoas y repartir unos cuantos palillos. Incluso unas simples patatas sirven para montar un buen guateque si la compañía es buena.