Cultura

Stranger Things, la serie revelación que no te puedes perder

Después de series como “House of Cards“, “Orange Is The New Black” y “Narcos“, Netflix vuelve a dar en el clavo con “Stranger Things“, una serie creada y dirigida por los hermanos Duffer.

Es vox populi que todas las historias ya han sido contadas. Sin embargo, parece que en los últimos años sólo hay sitio para unas pocas. Detectives, médicos, superhéroes, abogados… Casi todos los estrenos pertenecen a alguna de estas categorías. Por no hablar de que muchas veces incluso se mezclan entre ellas. Médicos que parecen detectives, superhéroes que son abogados… Entiendo que están de moda, pero llega un momento en el que acabas saturado y necesitas un soplo de aire fresco.

Lo puedes encontrar en una comedia, una obra de teatro o incluso un pequeño relato. Mi soplo de aire fresco lo he encontrado en Stranger Things una serie de los hermanos Duffer para Netflix que se ha convertido en todo un fenómeno desde su estreno.

Winona Ryder, Joyce Byers en Stranger Things, hace una interpretación espectacular capítulo por capítulo en su papel de madre desesperada. Foto por Netflix.

Winona Ryder, Joyce Byers en Stranger Things, hace una interpretación espectacular capítulo por capítulo en su papel de madre desesperada. Foto por Netflix.

Ambientada en la Indiana (Estados Unidos) de los años 80, “Stranger Things” cuenta la historia de la misteriosa desaparición de Will Byers, un niño de 12 años, cuando volvía a casa después de una interminable partida de “Dragones y Mazmorras” con su pandilla. Un suceso que desencadena una búsqueda sin precedentes en el tranquilo pueblo de Hawkins. Una historia de suspense, terror y ciencia ficción en la que se involucran monstruos de otras dimensiones, agencias secretas del gobierno y una niña muy especial.

Once, interpretada por Millie Bobby Brown, es capaz de comerse todas las escenas en las que aparece sin decir una sola palabra. Aunque puede que sus poderes tengan algo que ver. Foto por Netflix.

Once, interpretada por Millie Bobby Brown, es capaz de comerse todas las escenas en las que aparece sin decir una sola palabra. Aunque puede que sus poderes tengan algo que ver. Foto por Netflix.

Puede que por la sinopsis parezca que “Stranger Things” es una serie de relleno cualquiera, de esas que están condenadas a ser emitidas en las sobremesas de los domingos, pero lo cierto es que le puede pelear el prime time a cualquiera. Sólo hay que ver los primeros minutos del primer capítulo para darse cuenta y engancharse.

Una historia rodeada de misterio que sólo sería posible en una época, los ochenta, donde el secretísimo y la carrera armamentística de la guerra fría; los mitos y leyendas creados por el limitado acceso a la información; y la idea de que todo era posible en un mundo dónde la tecnología empezaba a revolucionar todo lo que tocaba crearon el caldo de cultivo perfecto para la ciencia ficción. Pero, lo mejor, no es que esté ambientada en los ochenta, si no que parece salida de esa época.

Una cápsula del tiempo

"Stranger Things" parece tan salida de los 80 que no han tardado en aparecer fanarts cómo este, que imaginan cómo sería una edición VHS de la serie. Si Netflix lanzará una edición especial cómo esta no tardaría en hacerme con ella. Foto por Steelberg.

“Stranger Things” parece tan salida de los 80 que no han tardado en aparecer fanarts cómo este, que imaginan cómo sería una edición VHS de la serie. Si Netflix lanzará una edición especial cómo esta no tardaría en hacerme con ella. Foto por Steelberg.

Si me dijeran que “Stranger Things” es un trabajo recuperado de una cápsula del tiempo que se enterró hace 30 años me lo creería. Cómo no hacerlo cuando la historia recuerda a los mejores trabajos de Stephen King o el mismo Spielberg.

Foto por Netflix.

Foto por Netflix.

O cuando parece que la pandilla de “Los Goonies” se ha vuelto a unir para intentar encontrar a su amigo desaparecido. Un grupo que no para de teorizar sobre lo ocurrido, usando juegos y libros de fantasía como fuente, mientras viven en una situación de constante peligro.

Foto por Netflix.

Foto por Netflix.

O cuando unos rebeldes sin causa de instituto se encuentran en medio de una historia de terror de las que no te dejan dormir por la noche.

Foto por Netflix.

Foto por Netflix.

Incluso el serif de policía Jim Hopper, interpretado por David Harbour, recuerda por momentos al mismísimo Indiana Jones cuando se calza su inseparable sombrero.

Y esto es sólo una pequeña muestra de las continuas referencias a la cultura de los ochenta que te encuentras en “Stranger Things“. Niños que juegan a “Dragones y Mazmorras” y sueñan con tener una Atari. Situaciones que se explican con escenas de “Star Wars“, “El Hobbit“, “La Patrulla X” (alias “X-Men“) o el mítico programa “Cosmos” de Carl Sagan. O una banda sonora original llena de sintetizadores que pone los pelos de punta.

Una extraña ópera prima

Los hermanos (gemelos) Duffer revisan el guión con los actores durante una de las escenas de la serie. Foto por Netflix.

Los hermanos (gemelos) Duffer revisan el guión con los actores durante una de las escenas de la serie. Foto por Netflix.

Todo ello da como resultado una ópera prima inmejorable por parte de unos hermanos (gemelos) Duffer que hasta ahora sólo habían escrito algún capítulo de “Wayward Pines“. Lo mismo ocurre con el casting que, a excepción de Winona Ryder, está formado casi en su totalidad por actores no sólo desconocidos si no que en muchos casos nóveles.

Una serie, en definitiva, que no puedo más que calificar como imperdible gracias al soplo de aire fresco que supone su intrigante historia, continuas referencias a los ochenta y una ejecución que roza la perfección.

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