Gastronomía

Da igual si son rosas, naranjas o amarillos, el verano tiene sabor a polo

El verano está lleno de helados, pero ninguno se puede comparar con estos polos caseros.

Sanos, naturales y fáciles de hacer. Así son los polos caseros de frutas. Una alternativa igual de deliciosa que los helados industriales pero mucho más saludable. Además son muy fáciles de preparar. Sólo tienes que hacerte con un molde para helados (los hay para todos los gustos, desde los más simples (4€) hasta los más divertidos (18€)), algo de fruta y ya tienes todo lo necesario para empezar a preparar tus propios polos caseros.

 Tan fáciles de preparar como deliciosos

Prepararlos es tan fácil como hacer un Smoothie, solo que esta vez sin hielo. Simplemente los metemos en el vaso de la batidora y los licuamos hasta que quede uniforme y sin grumos.

Después sólo tenemos que verter el líquido en el molde para helados y meterla en el congelador durante al menos una noche para evitar que se rompan al sacarlos.

Tres recetas por las que empezar

Si no sabes muy bien qué combinaciones hacer, aquí tienes unas recetas que te darán una idea:

Consejo: Con las cantidades de las recetas puedes hacer unos 3 polos pequeños o 2 grandes.

 Naranja

Polo de naranja. Foto por Asier G. Morato.

Polo de naranja. Foto por Asier G. Morato.

Uno de los más sencillos y también más deliciosos. Para ello necesitas 3/4 de una naranja mediana (en gajos), un yogurt natural, 2 cucharadas de azúcar y, si quieres darle un toque imperdible, unas cuantas semillas de cardamomo.

Fresa y plátano

Polo de fresa y plátano. Foto por Asier G. Morato.

Polo de fresa y plátano. Foto por Asier G. Morato.

¿Alguien ha dicho Petit-suisse? Es el polo perfecto para los niños. Su sabor es suave y cremoso. Por no hablar de que resulta mucho más sano que muchos helados. Sólo llevan 4 fresas, 1/2 plátano, un yogurt natural y dos cucharadas de azúcar.

Coco y piña

Polo de coco y piña. Foto por Asier G. Morato.

Polo de coco y piña. Foto por Asier G. Morato.

Por último, acabamos con un sabor de lo más tropical. En este caso sólo necesitamos una rodaja de unos 3 centímetros de una piña madura y aproximadamente 150 ml de leche de coco (que no es lo mismo que el agua de coco). Como la leche de coco es bastante dulce el azúcar es opcional, pero nunca más de una cucharada.

Consejo: Uno buena forma de sacar los polos cuando se quedan pegados es mojar el recipiente durante unos pocos segundos en agua caliente.