ÑAM

Este Falafel casero va a hacer que se te salten las lágrimas

No, no son croquetas. Sí, estoy seguro.

Puede que Londres no sea famosa por su gastronomía pero lo cierto es que durante nuestro viaje comimos algunos platos que nos dejaron muy buen sabor de boca. Disfruté de las hamburguesas de Shake Shack y Five Guys (que son bastante más caras que las de Nueva York), pero del plato que no me olvido es el Falafel que comí en Camden Market.

En este pequeño puesto de Camdem Market, llamado "Magic Falafel" descubrí un nuevo arco iris de sabores. Foto por Asier G. Morato.

En este pequeño puesto de Camdem Market, llamado “Magic Falafel” descubrí un nuevo arco iris de sabores. Foto por Asier G. Morato.

El barrio está algo pasado para mi gusto, con el “mismo” puesto de baratijas para turistas repitiéndose cada pocos metros, pero entre todo ese mar de souvenirs, palos para selfie, gafas de sol y baterías portátiles nos encontramos con Magic Falafel.

Un pequeño quiosco, en el que apenas entraba una persona, medio oculto en una esquina como si de un oasis se tratara. Todas las verduras tenían una pinta estupenda y el cocinero, con una labia típica del sur, nos estuvo contando una historia que poco tenía que ver con el plato mientras nos lo preparaba.

Durante toda la mañana el Camden Market me había parecido bastante olvidable, pero después de pegarle el primer bocado al Falafel supe que el paseo había merecido la pena. No tengo la receta exacta (ya sabéis que esas cosas suelen ser un secreto), pero aquí va mi intento de imitar aquel bocado.

A remojo

Foto por Asier G. Morato.

Foto por Asier G. Morato.

Ingredientes para dos personas: 250 gr de garbanzos, 2 dientes de ajo, 1 cebolla, 1/2 sobre de levadura, comino, pimienta, perejil, cilantro, sal y aceite de oliva.

Antes de nada, hay que poner los garbanzos a remojo durante al menos 12 horas aunque lo ideal sería tenerlos casi un día en agua. Con los garbanzos ya hidratados, retiramos el agua y los dejamos secar sobre un trapo o papel de cocina. Es importante retirar todo el agua restante o si no la masa no quedará bien. Cuando estén los garbanzos listos, preparar la masa de Falafel no puede ser más sencillo:

  1. Trituramos los garbanzos con la ayuda de una picadora/batidora hasta que se queden hechos una pasta y los dejamos en un bol.
  2. Cortamos los dientes de ajo, la cebolla, el perejil y el cilantro y los trituramos con la ayuda de la picadora/batidora. Si la cebolla suelta mucha agua lo mejor es retirarla antes de volcarlo sobre el bol de los garbanzos.
  3. A continuación salpimentamos, añadimos el medio sobre de levadura y echamos una cucharada sopera de comino.
  4. Con todo en el bol ya sólo queda mezclar la masa con la ayuda de una cuchara hasta que quede consistente.
  5. Por último, hacemos unas cuantas pequeñas pelotas con la masa y las freímos en aceite de oliva a fuego medio hasta que quede bien dorado..

Una vez frito, el Falafel está listo para comer. Se puede disfrutar sólo pero lo mejor es acompañarlo de hummus o salsa de yogurt.

En buena compañía

El Falafel sabe mejor si está bien acompañado. Foto por Asier G. Morato.

El Falafel sabe mejor si está bien acompañado. Foto por Asier G. Morato.

Aunque, en mi opinión, la mejor forma de comer Falafel es acompañado de una buena ensalada de lechuga, tomate, cebolla, zanahoria, maíz, hummus y salsa de yogurt. Una combinación ganadora que además de no tener gluten es vegano.

Tranquilo, no eres el único que ve una cara en esta foto. Foto por Asier G. Morato.

Tranquilo, no eres el único que ve una cara en esta foto. Foto por Asier G. Morato.

Si sois fans del Kebab, también podéis tostar un pan de pita, untarlo de hummus y rellenarlo con lechuga, cebolla, tomate y un par de bolas de Falafel. Una alternativa más sana y con muchas menos calorías.