El Mochilero
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El día que cumplí mi sueño de la infancia

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Esta es la historia del día que hicimos la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca o, como me gusta llamarla a mi, el día en el que me quité una espinita que llevaba clavada desde niño y sentí lo que es ser arqueólogo.

Los que me conocen hoy en día dicen que no me pega nada, sobre todo con lo maniático del orden y la limpieza que soy, pero cuando era pequeño mi sueño era ser arqueólogo. No voy a negar que gran parte de la culpa la tuvo Indiana Jones pero, más que dar latigazos a los nazis, lo que más me gustaba era la idea de explorar el mundo y descubrir lugares y objetos que llevaban siglos ocultos.

Con el tiempo se me fue pasando, “ya está todo descubierto” decía mi madre, y al final acabé estudiando periodismo y abriendo un blog llamado El Imperdible. Sin embargo, aunque nunca he llevado látigo ni sombrero, las ganas de descubrir el mundo que me rodea nunca desaparecieron.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Aprovecho para recomendaros encarecidamente que leáis la revista de National Geographic, se que suena a tópico pero es una autentica maravilla.

Tampoco lo hizo esa espinita de la arqueología. Que se mantuvo hasta que en julio de 2017 tuve la inmensa suerte de sentirme arqueólogo por un día. Todo gracias a Patricia García Esteban, que nos invito a Patricia y a mi a hacer la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca.

Lo cierto es que llevo muchísimo tiempo queriendo hablaros de este día, pero por una cosa o por otra tuve que retrasarlo tanto que acabé decidiendo esperar a que volviesen a empezar las excavaciones para compartirlo con todos/as vosotros/as.

Polvo, huesos y un viaje al pasado

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Gracias a esta trinchera que se excavó para construir un ferrocarril salió a la luz el tesoro de Atapuerca. Foto por Asier G. Morato.

La experiencia comienza en cuanto te empiezas a acercar al yacimiento. La autovía pasa a ser una carretera secundaria y cuando menos te lo esperas estás conduciendo por pistas de tierra mientras levantas polvo naranja a tu paso. Si no fuese por que iba a menos de 40 km/h diría que parece rally. Eso si, la verdadera experiencia de la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca comienza cuando aparcas, coges la mochila y te plantan un casco blanco en la cabeza.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Ahí es cuando se presenta la guía, en nuestro caso Eva (que hizo un gran trabajo), y empieza a contarte toda la historia de los yacimientos y te explica cómo es que a alguien se le ocurrió empezar a excavar en medio de la nada.

Resulta que a finales del Siglo XIX, y gracias a la revolución industrial, se construyó un ferrocarril que unía la Sierra de la Demanda, donde se extraía carbón y hierro, hasta Burgos. Dicho ferrocarril acabó atravesando la sierra de Atapuerca a través de una profunda trinchera de medio kilómetro de longitud y 20 metros de profundidad. Este paso artificial atravesó varias cuevas colmadas de sedimentos y dejó a la vista las posibles riquezas que se encuentran en la zona. Aunque en esa época no le importó a nadie y no fue hasta 1964, con el profesor Francisco Jordá Cerdá, que se empezó a excavar en busca de restos arqueológicos.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Caminando por la trinchera, mientras veo a los arqueólogos cepillar con sumo cuidado cada esquina para extraer los restos, me imagino a todos esos obreros de entonces cavando de forma salvaje con la ayuda de palas, picos y explosivos. Nunca sabremos lo que se pudo haber perdido, pero sin esa trinchera hoy en día no habría excavación y yo no estaría escribiendo este artículo.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Puede que sea la misma trinchera, pero hoy en día las cosas se hacen de otra forma. Los yacimientos de la Sima del Elefante, la Galería o la Gran Dolina se dividen en pequeñas secciones de un metro cuadrado. Cada arqueólogo tiene el suyo y en él se pasan el día excavando desde las 9 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Todo con una paciencia extrema, por que nunca se sabe cuando puede aparecer el próximo Miguelón.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

A diferencia de la arqueología de pirotecnia que se ve en la tele o las películas aquí cada pieza se recoge con una precisión que asusta. Además del yacimiento y la fecha, se anotan datos como la posición exacta o los materiales de los que se compone la pieza antes de guardarla en una bolsa de plástico a la espera de ser analizada.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Eudald Carbonell, que viste como un auténtico explorador con su salacot y botas, codirige con Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro el proyecto de Atapuerca. Foto por Asier G. Morato.

Uno puede pensar que, después de tantos años de excavación, ya no puede quedar mucho más por encontrar pero tal y como nos aseguró Eudald Carbonell todavía queda trabajo para varias décadas. Carbonell, que viste como un auténtico explorador con su salacot y botas, codirige con Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro el proyecto de Atapuerca. Apenas hablamos 5 minutos con él, pero fueron suficientes para darnos cuenta de la pasión que sienten todos los que trabajan aquí.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Además de todo esto, gracias a Patricia, tuvimos la suerte de ver partes que sólo se muestran en visitas especiales (podéis llamarlas VIP pero os aseguro que no había ningún canapé) como el yacimiento del Portalón de Cueva Mayor o las tiendas en las que se realiza el proceso de limpieza y clasificación de los hallazgos.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

A diferencia del resto de la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca, en el yacimiento del Portalón no hace sol ni calor. Durante unos minutos se agradece el frío y la humedad de Cueva Mayor, pero no se si los 8 arqueólogos que excavan armados con su brocha, pala, carpeta y bolígrafo piensan lo mismo. Si no fuese por que sé que es un yacimiento fácilmente podría pensar que estoy en una obra con tanto andamio y bolsas llenas de tierra.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Como he dicho antes, las piezas más grandes se embolsan individualmente y con la tierra que las rodea pasa algo parecido. Cada gramo de sedimento se guarda en enormes sacos que después pasan a la zona de lavado que está situada en un río cercano que no se suele ver en la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca que se hace normalmente.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Primero se ordenan los sacos según su origen y después pasan a una planta de lavado que recuerda a las que se ven en esos programas sobre la fiebre del oro moderna que echan en la TDT. Los sacos se vuelcan sobre una tolva y después se limpian con agua a presión para eliminar toda la arena y dejar sólo las rocas y los pequeños huesos.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

A continuación se vuelcan en cubos y se empaquetan en pequeños lotes, todos ellos con sus marcas identificativas para saber su origen y posición, para que posteriormente un arqueólogo lo revise uno por uno.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

En esta foto se ve bastante claro el hueso, pero en la mayoría de casos la diferencia entre una roca y un hueso es tan pequeña que hasta que el arqueólogo que se encargaba de la selección no los señalaba éramos incapaces de verlo. Aunque quizás lo más impresionante fue ver la velocidad con la que elegía los pedazos con sus pinzas y comenzaba a unirlos para crear piezas más grandes.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Puede parecer exagerado, pero en Atapuerca no se deja un grano sin examinar. Por si mismos estos pequeños huesos, en su mayoría de roedores, no tienen un gran valor pero en conjunto dan una información vital sobre el clima y el entorno que había en esa época en la sierra de Atapuerca.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Al final de la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca me quedó bastante claro que lo del látigo y la arqueología de pirotecnia que vemos en las películas no tiene nada que ver con la realidad. Aún así, acabé tan emocionado con todo lo que vi y aprendí que tuve muchas ganas de rogar que me diesen una brocha y una pala y me dejasen echarles una mano.

Todo lo que tienes que saber antes de hacer la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Como habéis visto, para mi la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca fue bastante especial por lo mucho que me apasiona la historia y la arqueología pero, es algo con lo que cualquiera puede disfrutar y quedarse fascinado. Desde niños hasta mayores.

Si queréis acercaros hasta el yacimiento os recomiendo que lo hagáis durante el periodo de excavaciones que ocurre cada verano. El escenario es el mismo, pero cambia completamente si puedes ver a los arqueólogos haciendo su trabajo. Puede parecer una tontería, pero con ellos resulta mucho más emocionante.

En cuanto a las tarifas, horarios e información práctica (cómo llegar hasta allí, por ejemplo) lo podéis encontrar en la web de la Fundación Atapuerca.

visita guiada al yacimiento de Atapuerca

Foto por Asier G. Morato.

Si os quedáis con ganas de más, no dudéis en acercaros hasta el Museo de la Evolución Humana que está en el centro de Burgos para ver los grandes descubrimientos que se han hecho en los yacimientos.

¡Ah! Y que no se os olvide llevar algo de agua, calzado adecuado y una buena cámara para dejarlo todo bien documentado.


Muchas gracias Patricia por invitarnos a la visita guiada al Yacimiento de Atapuerca y dejar que sienta, al menos por un día, lo que es ser arqueólogo.

1 comentario

  1. Patricia dice

    Gracias a ti Asier, has plasmado con precisión de científico la visita a los yacimientos.

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